martes, 16 de noviembre de 2010

Seminario de Emociones con Jose Antonio Gómez

El fin de semana del 6 y 7 de noviembre tuvimos el privilegio de volver a tener a José Antonio Gómez por los madriles y por supuesto no nos lo perdimos … Esta vez el seminario no hablaba de asuntos deportivos como el pasado seminario de Apports, pero casi todo amante del perro coincidirá en que la forma de relacionarnos emocionalmente con nuestros amigos peludos está muy por encima del deporte con ellos, al menos eso pensará cualquiera que trate a su perro como algo más que un puñado de puntos, o una “herramienta” para llegar a ser alguien en el mundo canino.


El hippie en accion

Como siempre el hippie de José empieza el seminario con su estilo habitual, metiendo a los humanoides en un entorno en el que salía nuestra naturaleza de “tiranos”, y es que casi todos pecamos un poco de tiranía con nuestros perros, ese es el primer paso para llegar a reconocer nuestros problemas y poder llegar a ver el mundo desde un punto de vista más canino que posiblemente nos ayude a resolver los problemillas de nuestros amigos peludos.


José habló de sus experiencias tratando de forma anónima algunos casos que ponían de manifiesto que los problemas de esos perretes eran solamente una expresión de la carga emocional que se vivía en el entorno humano e insistió en que a veces los perros se contagian de la angustia y ansiedad humana apareciendo los problemas de comportamiento canino más típicos como la vocalización continuada, la agresividad intraespecífica, interespecífica, etc.


Mi Cora en pista

También insistió en las necesidades del perro, las cuales sacó a la palestra mediante un bonito ejercicio para el que tendréis que asistir al seminario si queréis tener “buenas y pacíficas emociones”. Hay veces que nuestra visión humana del mundo, las prisas, nuestro estrés, etc. nos hacen olvidar las necesidades de un perro y esto también suele generar la búsqueda de conductas alternativas que pueden ocasionar problemas caninos.


De la parte teórica me quedaría con una reflexión sobre las técnicas convencionales de modificación de conducta. A veces se insiste en este tipo de técnicas para tratamientos relacionados con fobias, muy especialmente para casos de agresividad perro-perro (llamada anteriormente agresividad intraespecífica). Ya en el libro de Jean Donaldson titulado Fight! se comienza a hablar de contacto social para la solución de la agresividad con una serie de pautas que llamaremos preventivas (no voy a entrar en todas las medidas que propone J. Donaldson para estas sesiones pero evidentemente cuenta con infinidad de medidas preventivas y por supuesto también medidas correctivas) y usando siempre perros adecuados para la terapia correspondiente (clones de Tizón o Lucky básicamente, jejeje). Pues José Antonio propone una alternativa más al alcance de la realidad cotidiana de la mayoría de los mortales, por supuesto sin dejar de lado herramientas tan válidas como la desensibilización sistemática o el contracondicionamiento, para solucionar “supuestos problemas” de comportamiento del perro (que básicamente se concentran en uno sólo: NOSOTROS), y es que seamos realistas… ¿quién le grita al vecino? “!No te acerques por favor, que voy por los 25 mts. de mi programa de desensibilización progresiva¡, ¡quédate en la farola que he medido y más o menos hoy toca esa distancia!, ¡¿te importa no moverte hasta que se calme mi perro?!”. Que siiii, que ya sé que parece que estuviese tirando de forma radical a la basura la desensibilización y demás técnicas de modificación de conducta, pero ni muchísimo menos… tan solo se trata de confiar más precisamente en los perros y su comunicación para que desde su propia naturaleza surja más fácilmente la solución del problema. El que se quiera dedicar de esta forma a resolver problemas de agresividad perro-perro debe contar con un pequeño grupo de perros de terapia y socializar al perrete introduciendo más perros en las sesiones de socialización cuando ya sea capaz de desenvolverse correctamente con los “perros antibalas” (así los llama Donaldson “bulletproof dog”). Y es ahí donde José Antonio insiste haciendo uso de perros muy hábiles socialmente para que enseñen “a volar” a los miedosos. No olvidemos nunca que la comunicación interespecífica (humano-perro), NUNCA podrá llegar a tener un mensaje tan claro como la comunicación intraespecífica (perro-perro).


Y así llegamos a la parte práctica, que fue la gran mayoría del seminario, y empezamos a ver a los perros resolver sus miedos (evidentemente tan solo con un enfoque inicial, a falta de todo un proceso de habituación y generalización) prácticamente sin intervención humana, perros que obviamente cuentan con mucha experiencia tratando casos “complicados”.


La muralla espartana

Como siempre fue todo un placer estar allí escuchando a José Antonio y compartiendo con un montón de amantes del perro sus ideas, problemas, preocupaciones, dudas, y EMOCIONES. Y desde aquí os animo a que sin compromiso enviéis vuestro contacto para que en algún momento podamos volver a quedar en el campo a dar un buen paseo con nuestros perros, que seguro lo agradecen.


Foto de grupo, nos lo pasamos en grande

Un abrazote Jose,



Javi Martínez y Richard Ibarburu (…y por supuesto Cora, Tizón y Lucky… que formaron parte encantadísimos del Seminario).


2 comentarios:

Javi-Cora-Tizón dijo...

Al comienzo del seminario tenía la sensación de que a Cora le vendría muy bien, pero sinceramente superó con creces mis expectativas. Fue espectacular el comportamiento no sólo en las sesiones en pista sino cuando salíamos de la pista estaba tan confiado que el domingo por la tarde la deje suelta con unos cuantos perros mientras estaba viendo el caso de una pastora alemana con una estereotipia. Y Cora como siempre me dejó … ¡FLIPAO! Estuvo muy tranquila en todo momento olisqueando a un montón de perros que andaban por allí.

Ahora, como siempre que se sale de un seminario, se tienen que empezar a aplicar detalles a nuestra rutina, nunca había visto una pata de ciervo para cubrir la necesidad de morder de mis perros pero ya he empezado a buscar y tengo unas cuantas páginas en internet con carne de caza tratada para que se entretengan mientras comen.

Y como siempre te das cuenta de errores que cometes habitualmente, por ejemplo, en el primer descanso del seminario ya me dí cuenta de un fallo tremendo que cometí. Os cuento un poco, primer descanso del seminario y saco a Cora del coche para relajarla un poco y que suelte sus musculitos, salimos al campo y damos un agradable paseo con unos seis o siete perretes que se conocen todos e intercambian “cromos de olor” entre ellos sin ningún problema y al volver al coche se relaciona de nuevo muy bien con una perrita peeeeero llega el humanoide de Javi con su prisa humana porque empieza de nuevo el seminario y empiezo a tirar de la correa sin dejar que se acabe la interacción de forma completa y con toda la curiosidad de Cora satisfecha, nada más tirar de la correa me dí cuenta de que a Cora no le gustó nada y que quería seguir allí conociendo a su nueva amiga

HechiAsia dijo...

Gracias Javi por compartir estas experiencias.
Jóse Antonio es un grande entre los grandes, es una pasada escucharle hablar.
Un abrazo
Pere