miércoles, 16 de abril de 2008

EL VÍNCULO


Hola a todas/os de nuevo

Aquí tenéis otro artículo, obra de Eliseo Rodríguez (Educador Canino), sobre un tema "fundamental" (en mi opinión la BASE/PILAR DE TODO) a la hora de pensar en la educación canina: EL VÍNCULO.

Seguro que os gustará...

"Vínculo, en el sentido estricto de la palabra, significa “una unión o atadura de una persona o cosa a otra”. Si se apodera de nosotros la curiosidad y rebuscamos un poco más arriba en el diccionario podemos leer qué significa vincular, definido como “someter la suerte o el comportamiento de alguien o de algo a los de otra persona o cosa”.
En el perro, como animal social que es, el vínculo o relación con su dueño es una de las partes (si no la que más) de mayor importancia en su vida. Una buena relación con nuestro perro comienza en el mismo momento en el que éste entra por primera vez en nuestra casa; voy más allá, incluso podemos decir que comienza a fraguarse en el instante mismo en el que lo vamos a recoger del criadero, si es esta la opción de compra que hemos escogido.
Son importantes los primeros días y semanas del cachorro en casa. Todos los que hemos tenido un perro de entre 8-10 semanas en nuestro hogar sabemos lo difícil, estresante y trabajoso que es tener a un cachorro al que hay que enseñar un montón de cosas: conductas higiénicas adecuadas, lo que se debe o no se debe hacer, cómo jugar, cuándo hacerlo y, muy importante, cómo hacerlo…y cuándo descansar.
En este período hay que tener en cuenta que, sobre todo los primeros días, el cachorro estará descubriendo su nuevo hogar, lejos de todo aquello que conocía hasta esos momentos: su madre, sus hermanos de camada… ahora nosotros somos todo eso. Por ello se hace fundamental el minimizar al máximo (cero mejor que una) las correcciones o castigos. Esto, personalmente, lo aplicaría a toda su vida, pero en este período lo que buscamos con ahínco, es que el cachorro se “acerque”, que se “vincule” a nosotros, y las correcciones y castigos lo único que consiguen es el efecto contrario: alejarle y que nos asocie como algo negativo.
El trabajar con nuestro perro, que aprenda las órdenes básicas de obediencia (siempre usando Refuerzos Positivos), enseñarle habilidades, el jugar con él de manera adecuada y jovial, ayudan a estrechar ese vínculo emocional. El cepillado también favorece mucho la estrecha relación que vamos a crear con nuestro “amigo”. Los ejercicios de manejo (insisto, con Refuerzos Positivos), masajes, TTouch, usar movimientos lentos preferiblemente de abajo hacia arriba, calmados, con tonos de voz graves y bajos, ojos entrecerrados (sin mirar de frente), caricias a favor del pelo, largas y con los dedos juntos, conocer todas y cada una de las señales de apaciguamiento para saber cuándo estamos siendo demasiado “presionantes” y poder variar nuestro comportamiento…todo ello ayuda a construir el inmenso castillo del vínculo con unos cimientos fuertes y firmes.
Nuestra actitud es también importante. El perro debe aprender a respetarnos y admirarnos por nuestra calma, nuestra seguridad en nosotros mismos y porque controlamos todas las situaciones en base a nuestro “lenguaje corporal”, que debemos dominar y controlar por muy difícil, complicada o peligrosa que se torne una situación. Todo esto debemos analizarlos siempre desde el prisma de saber y conocer la sensibilidad, carácter y temperamento de nuestro “compañero”.
Aunque parece algo muy complicado, trabajoso y que encierra dificultades (en realidad lo es), si hemos hecho un buen trabajo en los primeros meses y le hemos dado continuidad nos encontraremos con que nuestro perro disfruta a nuestro lado con todo lo que hacemos por y para él.
Si centramos todo esto en el vínculo y la unión que tenemos que conseguir con nuestro perro para el trabajo deportivo daría para otro artículo porque no debemos olvidar que en cualquier disciplina que llevemos a cabo, el perro y nosotros somos uno y si no existe conexión en este “team”, se nota…y mucho.

Eliseo Rodríguez Carrasco
http://www.lealcan.com/

Agradecer la siempre agradable, enriquecedora y desinteresada aportación de Alicia Fernández Foruny en este artículo. www.etcan.es"

3 comentarios:

Richard & Sony & Tessa & Lucky dijo...

Como ya he dicho, en mi opinión, el establecimiento de un "VÍNCULO" fuerte y verdadero, es la Base Fundamental, los "cimientos" necesarios para "construir" toda nuestra convivencia presente y futura con nuestro amigo peludo.

Este tema daría para una enciclopedia...que todos deberíamos tener en casa.

La pena es que muchas veces no se entiende, o no se quiere entender lo que significa aquello de crear un vínculo, dando unas interpretaciones y formas equivocadas, cayendo en el peor de los casos (...y por desgracia de forma común y normal) en lo algunos entienden por tener una vinculación basada en el miedo y la evitación (recordemos el Síndrome de Estocolmo), ya que hay quien solo se queda en la definición cuando habla de "someter la suerte o el comportamiento de alguien o de algo a los de otra persona o cosa".

Claro está que, ¿para qué van a querer crear un vínculo "afectivo" fuerte, si de lo que se trata es de corregir al pobre perro sus "errores" para "vincularle a la fuerza"??:((

Cuando se educa en positivo (tanto en la vida diaria, como en la deportiva), se da uno cuenta de la importancia que cobra el haber creado un vínculo (fuerte y verdadero), proporcionando al perro lo que creo que es imprescindible: seguridad, confianza, motivación y autoridad (una verdadera autoridad, no una tiranía, términos por lo general interpretados de la misma forma).

Un saludo

HechiAsia dijo...

Muy bonito artículo Eliseo, muchas gracias, un placer.

Nos vemos el sábado / domingo.

Chao

Pere

Dani dijo...

Un dia, en casa de un amiguete, me puse a explicarle como yo conseguía las cosas que hago con mis perros. A todo esto, y dejandome sorprendido, me dijo: pero es que yo quiero que haga las cosas por que yo se lo diga y punto, no sobornandole con galletitas. Y quiero que lo haga por mí, no por lo uqe yo le pueda dar.
A esto mismo le contesté yo: ¿te gustaria que tus amigos,con las cosas que le pidieras o favores, lo hicieran por miedo o por respeto, o por que lo pides "y punto"? ¿o mejor por amistad y por las grandes cosas que habeis vivido juntos?
Ahí está la respuesta a muchas preguntas, y sobre todo a que cada uno se plantee la relación que tiene o quiere con su perro. El resto es elección de uno mismo.
Yo ya elegí.