viernes, 14 de diciembre de 2007

SENSIBILIDAD


Todos los seres vivos somos sensibles. Esta afirmación, aunque a priori puede ser discutida o pretenciosa, dependiendo del ser vivo del que hablemos, para el caso que nos ocupa, se hace muy importante y muy a tener en cuenta en la vida diaria de nuestro perro, máxime si realizamos alguna disciplina deportiva de alto nivel.
Podemos encontrar muchas clasificaciones de los tipos de sensibilidades y multitud de tests o pruebas para medir la sensibilidad de nuestro perro en las bibliografías. Vamos a hacer un compendio de alguna de ellas. El perro tiene sensibilidades mentales, auditivas, corporales, olfativas, visuales, del gusto, al entorno, etc., y dentro de cada una de ellas puede tener diferentes niveles o grados: alto, medio o bajo.
Un grado alto de sensibilidad, por ejemplo corporal, nos ofrecerá un perro reacio a ser tocado, no tolerará bien las caricias y tendrá problemas con el cepillado. Un perro con sensibilidad mental media denotará un equilibrio y una capacidad buena de concentración que moldearemos a nuestro favor con el entrenamiento. Y un perro con sensibilidad auditiva baja no dará importancia los ruidos que le rodeen.
¿Cuál es el grado que debemos buscar en un perro? Buena pregunta, diría un ponente. Pues, evidentemente, el medio. El único problema es que esto es una auténtica utopía. El perro perfecto no existe (al igual que no existe el ser humano perfecto). Además, la respuesta siempre dependerá de para qué queremos a nuestro perro. Resulta obvio que un cazador necesita un perro con una sensibilidad olfativa alta para rastrear la pieza y una sensibilidad auditiva baja que haga que no se asuste ni preste atención a los tiros que hay a su alrededor.
Las sensibilidades son aspectos que podemos moldear en la fase de socialización a nuestro favor pero no debemos olvidar que una base comportamental es el conjunto de genes + medio ambiente, en donde en la parte genética, evidentemente, nada podemos hacer.
Todos nosotros, hasta el más impasible ser humano, tiene su parte sensible. Es por ello que, independientemente de los tipos de sensibilidades descritas, podemos centrarnos en un aspecto más global, sensitivamente hablando. Todos hemos escuchado muchas veces frases del tipo “es un perro muy sensible” o “es una piedra”, independientemente de que sea más o menos reactivo a que le toquen o a reaccionar a un ruido en concreto.
Es esta sensibilidad global, junto con los apartados descritos, la que tenemos que tener en cuenta a la hora de nuestra actividad deportiva.
Nunca me ha gustado generalizar, pero por ejemplo, el Border Collie es, en boca de mucha gente y en la mía propia, un perro sensible. Esta sensibilidad nos puede favorecer en el entrenamiento de Obediencia pero también puede volverse en nuestra contra a la hora de practicar algún ejercicio. Es por ello que el entreno debe ser un juego en el que disfrute el perro y disfrute el guía. Para conseguir esto debemos, además de basarnos en el uso de la filosofía del Refuerzo Positivo, conocer a la perfección las limitaciones y sensibilidades de nuestro compañero para no pasarnos de la raya.
Me gustaría ir más allá. Hasta el más rudo Pastor Alemán (por ejemplo) tiene su grado de sensibilidad. Es nuestro deber como guías conocerla a la perfección, para no llegar nunca a tener que arrepentirnos por habernos excedido. Debemos intentar trabajar siempre en unos umbrales lo más neutros posibles, manejando al perro, como dice una excelente Educadora Canina amiga mía “con mano firme con guantes de seda”, aumentando o disminuyendo la exigencia dependiendo de la sensibilidad de nuestro perro, pero siempre a favor de él...y nuestro por supuesto. De esta manera él y nosotros disfrutaremos con lo que estamos haciendo que, como he dicho y diré una y mil veces, en el fondo es de lo que se trata.
Si nos hemos dado cuenta, he subrayado anteriormente una palabra importante, ya que nunca debemos olvidarnos de que eso que está pegado a nuestra izquierda, caminemos rápido o lento, giremos hacia la derecha o hacia la izquierda es nuestro compañero. Esto es algo que describiremos en un próximo artículo.

4 comentarios:

Richard & Sony & Tessa dijo...

Como siempre es un verdadero placer leer tus artículos. Este en concreto, con un tema como la "SENSIBILIDAD" creo que es fundamental para todos, y sobre todo para como mencionas, la gente que se introduce en el mundo de la competición con su "COMPAÑERO", pues ya sea trabajando en positivo como si no, es un factor determinante.
Hay una creencia extendida y con la que se critica el adiestramiento en positivo como es que "NO HAY EXIGENCIA", como si la exigencia sólo se pudiera conseguir mediante la fuerza. Y por eso, porque creo que precisamente trabajando en positivo se exige...y se exige en serio, es por lo que considero que es muy importante tener en cuenta la sensibilidad del perro de cada uno.
Al fin y al cabo, cada uno tiene sus propios objetivos con su "compañero" (me ha encantado el término utilizado), y el mío es sin lugar a dudas lo que tú dices: "DISFRUTAR".

Muchas gracias Eliseo y un saludo.

ausie dijo...

Muy interesante el texto sobre la sensibilidad.
Para mi no sólo es educativo sino, tambien algo con lo que convivo a diario.
Las consecuencias de una sensibilidad alta tanto mental, como auditiva y corporal. Son unos altos niveles de extrés tanto para el perro como para el dueño, que entra en un circulo vicioso del que es dificil salir.
Aparte de una sensibilidad alta nos podemos encontrar con otra palabra que para mi ha sido clave. La flexibilidad.

Richard & Sony & Tessa dijo...

¿A qué te refieres exactamente Emi?
¿Te refieres al tiempo que tarda el perro en recuperar su estado "normal" después de un acontecimiento estresante? ¿Podrías explicarte un poco más, please?

Un saludo

ausie dijo...

Hola Richar:
La verdad he empezado a contestarte, pero para mi este tema está todo revuelto en mi cabeza, debido en gran parte a que es la sensibilidad y flexibilidad de mi perra la que nos ha llebado a los problemas de conducta.
Problemas que han degenerado a su vez en ansiedad y estrés para ambas.
Un círculo vicioso del que es dificil salir.
Pare explicarlo mejor creo que debería escribir un texto intentando dar luz y no enrredar todavia más las cosas.
Osea deberia escrivirlo desde el punto más frio posible, cosa que para mi como comprenderás es algo complicado, ya que ahora mismo mezclo los términos con mi situación personal.
Invito no obstante, ha hablar sobre el tema a alguien más objetivo y menos vinculado con el problema.
Y Yo a relataros los problemas de LLuvia, para que como caso práctico se puedan dar soluciones positivas